No han abierto las compuertas cuando había que abrirlas, pasamos justo por ahí y no, nada, tuvimos que quedarnos afuera mirando hacia cualquier parte, ni siquiera se si era otoño o primavera y había otros, parecía que fueran muy pocos pero a veces unos miraba de nuevo y eran casi un millón y yo no sabía si era pleno otoño o la primavera ya estaba concluyendo, creo que nunca supe si era el centro o mas bien era el centro de cualquier barrio, aunque yo creo que si era el gran centro donde pasé varías veces y cruzaría otras muchas más a través de los años.
Somos extranjeros- me dijo, o me dijiste- y funcionarios izaron una bandera gigantesca al centro de una avenida-oficina, porque era como estar adentro bien adentro esperando que pusieran cortinas por un poco de intimidad y abrieran las compuertas comunes donde no saldría gente, y ni siquiera entraríamos, para que todo este centro periferia quedara vacío así como cambiar una calcomanía, un perfume. Como dije, regresé, y he vuelto a pasar por ahí a través de varios años, y a la pregunta de si ¿han abierto las compuertas cuando pasaste? respondí a veces: ¿cuales compuertas?
Escritos, poemas, cuentos y desvaríos desde la tarde y el trasero del país, por Álvaro Guerrero Gabella.
viernes, 16 de septiembre de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
Poemas en Santiago
Poemas de Santiago
Hay miradas inolvidables, insondables, de una profundidad que no se
sabe cuando partió, llenas en el terror caliente, párpados entreabiertos, rabia y ausencia. Las cortinas heladas continúan esa perplejidad, como un desfile de ciegos en medio de dos tierras en guerra fratricida.
Hay empujones y golpes y tardes que nada tienen de místicas, solo dinero y calor
En el metro y la micro pasamos suspendidos en ambigüedad,
entre un recreo y mintiendo sin ejecutar voluntad, sin hablar
¿Si desaparecieran los del asiento próximo, y queremos que sean felices,
adonde aparecerán?
Los queremos dormidos indefinidamente
Los queremos nadando
Creciendo con sus hijos
¿Adonde irás tú, el del asiento de adelante, al que solo veo pelos negros,
si desaparecieras ahora de improviso?
¿Donde estamos al pensar y no pensar en eso?
Yo quisiera en días largos e inútiles mirar fijamente a una mujer a los ojos como siento la música que amo, a cualquier mujer no una en especial, ojala desconocida. Cerrar mis ojos y dormirme así, sin saber si sigue mirándome y después, despertar solo, sobre una cama, en una habitación vaciada, con la sensación de que los seres vivos somos lo único real.
Esperaría el agua de los océanos sentado en el comedor, sería el hipnótico abrazo internándose por las casas del barrio. Bajaría escaleras hasta los antepasados muertos, y que sin decirnos nada, nos miremos con sonrisa de jardín nocturno,
sin apretón de manos y con ninguna envidia.
En la tristeza del organillo la tarde se haga mil aeropuertos
regresar muchos años atrás a encontrarme con el niño poeta
y juntos tocaremos las campanas que despierten la ciudad.
Quizás cómo me observaría, porque yo, el adulto, contaría con el deber
de comprender la situación, desechar pormenores,
pero creo que el me miraría de reojo a veces,
no podría defenderlo de mí.
Un día, una mañana fría o caliente, nos perderíamos el uno del otro,
entre las multitudes que ayudamos a despertar juntos.
Yo me quedaría en ese pasado, esperando, hasta que al cabo de
muchos años el volviera, otro tipo, nada que ver, con preguntas
y diálogos agotados rápidamente tras ser dichos
ya no saldríamos a tocar campanas, y el envejecimiento
se confundiría con el crecer, y las promesas con las consecuencias.
Sería la hora de caminar solo, y tal vez, de componer música, música sin letras.
Mas nada de eso hay, solo una ciudad zoológico donde todos añoramos ser espectadores aventajados de las demás bestias. Y rostros repitiéndose tanto que ya parecen palabras sueltas. En el animal está la palabra animal varias veces, por eso los gritos en el baño, sobre la cama: ¡Animal! ¡Animal! ¡Animal!
y una novia que teje frases tales como, “velos rosáceos”, “deseo que va mas allá
de la vida de pueblo”, “mañana de clarividencias”, “partir para siempre
en tren un domingo”, etc. Así, la muchacha continúa hilvanando frases una vez ya acostumbrada nuestra joven desilusión, y los colmillos del animal son la esperanza que nos deja en forma de carne y viento, cuando ya lo queríamos olvidar todo, o
casi todo.
El camino partió en un lejano invierno, todavía estoy en el
y a veces casi suena excéntrico que no muramos en cualquier momento,
sin causa definida.
Quisiera que alguien subiera, que nadie bajara
Quisiera que nunca fueras a ser disuelta tiernamente en la tierra, porque eso son
solo unas palabras, además no se quien eres y esa
es mi libertad, cuando vuelvo a casa solo.
Hay miradas inolvidables, insondables, de una profundidad que no se
sabe cuando partió, llenas en el terror caliente, párpados entreabiertos, rabia y ausencia. Las cortinas heladas continúan esa perplejidad, como un desfile de ciegos en medio de dos tierras en guerra fratricida.
Hay empujones y golpes y tardes que nada tienen de místicas, solo dinero y calor
En el metro y la micro pasamos suspendidos en ambigüedad,
entre un recreo y mintiendo sin ejecutar voluntad, sin hablar
¿Si desaparecieran los del asiento próximo, y queremos que sean felices,
adonde aparecerán?
Los queremos dormidos indefinidamente
Los queremos nadando
Creciendo con sus hijos
¿Adonde irás tú, el del asiento de adelante, al que solo veo pelos negros,
si desaparecieras ahora de improviso?
¿Donde estamos al pensar y no pensar en eso?
Yo quisiera en días largos e inútiles mirar fijamente a una mujer a los ojos como siento la música que amo, a cualquier mujer no una en especial, ojala desconocida. Cerrar mis ojos y dormirme así, sin saber si sigue mirándome y después, despertar solo, sobre una cama, en una habitación vaciada, con la sensación de que los seres vivos somos lo único real.
Esperaría el agua de los océanos sentado en el comedor, sería el hipnótico abrazo internándose por las casas del barrio. Bajaría escaleras hasta los antepasados muertos, y que sin decirnos nada, nos miremos con sonrisa de jardín nocturno,
sin apretón de manos y con ninguna envidia.
En la tristeza del organillo la tarde se haga mil aeropuertos
regresar muchos años atrás a encontrarme con el niño poeta
y juntos tocaremos las campanas que despierten la ciudad.
Quizás cómo me observaría, porque yo, el adulto, contaría con el deber
de comprender la situación, desechar pormenores,
pero creo que el me miraría de reojo a veces,
no podría defenderlo de mí.
Un día, una mañana fría o caliente, nos perderíamos el uno del otro,
entre las multitudes que ayudamos a despertar juntos.
Yo me quedaría en ese pasado, esperando, hasta que al cabo de
muchos años el volviera, otro tipo, nada que ver, con preguntas
y diálogos agotados rápidamente tras ser dichos
ya no saldríamos a tocar campanas, y el envejecimiento
se confundiría con el crecer, y las promesas con las consecuencias.
Sería la hora de caminar solo, y tal vez, de componer música, música sin letras.
Mas nada de eso hay, solo una ciudad zoológico donde todos añoramos ser espectadores aventajados de las demás bestias. Y rostros repitiéndose tanto que ya parecen palabras sueltas. En el animal está la palabra animal varias veces, por eso los gritos en el baño, sobre la cama: ¡Animal! ¡Animal! ¡Animal!
y una novia que teje frases tales como, “velos rosáceos”, “deseo que va mas allá
de la vida de pueblo”, “mañana de clarividencias”, “partir para siempre
en tren un domingo”, etc. Así, la muchacha continúa hilvanando frases una vez ya acostumbrada nuestra joven desilusión, y los colmillos del animal son la esperanza que nos deja en forma de carne y viento, cuando ya lo queríamos olvidar todo, o
casi todo.
El camino partió en un lejano invierno, todavía estoy en el
y a veces casi suena excéntrico que no muramos en cualquier momento,
sin causa definida.
Quisiera que alguien subiera, que nadie bajara
Quisiera que nunca fueras a ser disuelta tiernamente en la tierra, porque eso son
solo unas palabras, además no se quien eres y esa
es mi libertad, cuando vuelvo a casa solo.
Fábulas en el parque
Fábulas en el parque
Fábulas en el parque
en las mentes adyacentes
no está la presencia la imagen
pero es tan real que desaparece
o asemeja una vieja de cera
que la ventana muestra al destino
más no creemos en ese destino
o en alguno
solo hay plantas, versos, imágenes
queridas y raras
y maleza, vidrios, son todos testigos
anárquicos del suceso
de separar el tiempo en los tiempos
tiempos de cera, tiempos encumbrados
en manos dulces,
sabor a galletas en el mueble frente
a los jarabes
gente girando bajo paraguas,
lluvia apenas resuenas sobre nosotros
giramos como un trompo
debajo de las sabanas escucho
a la muda preparando un té
en la cocina
si estuviera ahí de nuevo le diría a los ojos
no existes
y ella diría: si me miras, eres la ventolera
solo yo no quiero ser, sumergido
completamente bajo las sábanas,
¿que esperaba con eso? ¿quería ser una
ventana entre dos ex jardines?
estás en cama
¿estas despierta?
estás muerta, y aún así no quieres contarme
tu pasado
ventolera esos que giran bajo los paraguas
como que tartamudearan
solo tu no existes, completa sonámbula
vieja
preparando el te con leche una mañana
cualquiera de 1985
este será el ultimo invierno repetías
y los años pasaban, y pasaron
hacia la cordillera partían, corriendo entre
los dientes, las montañas sin corona,
y del otro lado, una pampa interminable
si pudiera volver allí y mirarte a los ojos
te diría no existes
Explotaron bombas y en la radio hablaban de extremistas
para nosotros era la ilusión del comienzo
de algo breve,
una diminuta aventura verbal
que los llevara a todos mas allá,
aunque mintieran
el sonido lejano de un bombazo
y algo raro existía
y era también como un sueño
impersonal del que nadie despertaba
porque ninguno se atrevía serenamente
a mirarse a la cara un buen rato
un niño de cera que la ventana muestra al futuro
y el mundo nos quería comer con su deseo
sin ojos, sin edad
los pasillos de nuevo importaban menos
que los hombres
blanco era el viento, blancas las avenidas,
el dolor como que estaba en otra tierra,
en un país de mudos
presiento que nunca sabremos donde
Que la ventana muestra al destino
Yo ya me estoy levantando con mis nueve años
entre otros dos mil millones de niños
de un mundo redondo, pequeño y
extraño,
suelto entre el universo como una flor desconocida
sobre los ojos de un muerto.
Fábulas en el parque
en las mentes adyacentes
no está la presencia la imagen
pero es tan real que desaparece
o asemeja una vieja de cera
que la ventana muestra al destino
más no creemos en ese destino
o en alguno
solo hay plantas, versos, imágenes
queridas y raras
y maleza, vidrios, son todos testigos
anárquicos del suceso
de separar el tiempo en los tiempos
tiempos de cera, tiempos encumbrados
en manos dulces,
sabor a galletas en el mueble frente
a los jarabes
gente girando bajo paraguas,
lluvia apenas resuenas sobre nosotros
giramos como un trompo
debajo de las sabanas escucho
a la muda preparando un té
en la cocina
si estuviera ahí de nuevo le diría a los ojos
no existes
y ella diría: si me miras, eres la ventolera
solo yo no quiero ser, sumergido
completamente bajo las sábanas,
¿que esperaba con eso? ¿quería ser una
ventana entre dos ex jardines?
estás en cama
¿estas despierta?
estás muerta, y aún así no quieres contarme
tu pasado
ventolera esos que giran bajo los paraguas
como que tartamudearan
solo tu no existes, completa sonámbula
vieja
preparando el te con leche una mañana
cualquiera de 1985
este será el ultimo invierno repetías
y los años pasaban, y pasaron
hacia la cordillera partían, corriendo entre
los dientes, las montañas sin corona,
y del otro lado, una pampa interminable
si pudiera volver allí y mirarte a los ojos
te diría no existes
Explotaron bombas y en la radio hablaban de extremistas
para nosotros era la ilusión del comienzo
de algo breve,
una diminuta aventura verbal
que los llevara a todos mas allá,
aunque mintieran
el sonido lejano de un bombazo
y algo raro existía
y era también como un sueño
impersonal del que nadie despertaba
porque ninguno se atrevía serenamente
a mirarse a la cara un buen rato
un niño de cera que la ventana muestra al futuro
y el mundo nos quería comer con su deseo
sin ojos, sin edad
los pasillos de nuevo importaban menos
que los hombres
blanco era el viento, blancas las avenidas,
el dolor como que estaba en otra tierra,
en un país de mudos
presiento que nunca sabremos donde
Que la ventana muestra al destino
Yo ya me estoy levantando con mis nueve años
entre otros dos mil millones de niños
de un mundo redondo, pequeño y
extraño,
suelto entre el universo como una flor desconocida
sobre los ojos de un muerto.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Aaaaaaeeeeoooooooohh!!!!!!
Oooohhhohhhhhoooohhooooooooooooooooooooooohhhhhhhhooooo
Cantemos ohohhhhhhhhhhhhhhhoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooohohohooooooooooooooohohohoohohohohohohoooooooooo
Cantemos más
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooouooooooooouououououooooooioiaaaaiiiiiiioooooooouuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Basta. Una pésima demostración de poder, cómo quieren hacerse famosos así. Hijos de puta no me van a privar de mi sueño, se acabó, me voy del grupo.
aaaaaaaaooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooouiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihooohhhhhhhhhhhhhhhhooooooooooooooooooooohohohohoooooooo
De donde sacaste ese auto?
Me lo regalaron
Que? Un auto? Quien te regalo un auto?
Un tipo...john
John?
Sschon, no john, así debe decirse
No te creo
Que cosa? Como se pronuncia?
Mejor cantemos, muchachos a las cuatro
Aaaaaaaaaaaaaaaaaeeeeeeeeeeeeeeeeiiiiiiiiiiiiiiiiiiiioooooooooooooooouuuuuuuuuuuuu
Bien Carl tengo una canción, la do fa... espeeeeerame en la aaaaaventura
Como? Claro que es mía, no estoy jugando
De nuevo, espeeeeeeeeeeerame en la aaaaaaaaaventura
Muy bien grabemos, ¿que? La canción es buena, si, si. No sigue nada, solo letras que hablan de caos y desamor en la pareja contemporánea, no vamos a seguir siempre con canciones de cuna, y tu deja de beber, dame!
Por ultima vez, espeeeeeeeeeeeeeeerame en la aaaaaaaaaaaaventura
No, no se trata de que yo ahora sea el líder, ¡no!, de lo que se trata es que esta canción se la mostré a músicos noruegos y franceses, si, gente de las compañías y ellos dijeron ¡Hey! ¡ahí hay algo!, no se qué pero algo
Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesperame en la revaaaaaaaaaaaaanchaaaaa
No me gusta que comencemos a cambiar las letras, la libertad es lo sagrado en la vida de un artista y conste que los considero como tales
EH EH EH EEEEH EH
La banda salió en las noticias esta tarde:
Periodista: Carl, ¿hasta donde quieres llegar en tu autodestrucción?
Carl: no lo he pensado aún… creo que asesinar a unos cuantos perros y gatos vagabundos sobre el escenario no te ayuda a crear conciencia de lo mal que va el mundo
Nosotros quisimos transformarnos en la oscuridad misma, más diabólica que el mismo mal, pero hemos madurado y creo que… ayer por ejemplo estuve con tres chicas y les decía ¡hey! ¿que edad tienen? ¿12, 13 años?, porqué no son matemáticas, abogadas, pintoras, en vez de estar aquí en una fiesta de rock and roll… desperdiciaron sus vidas, las desperdiciaron…desperdiciaron…eh, el ultimo disco que grabamos, yo hice la mayoría de las letras, una dice algo así… corrígeme paúl… dice “suave princesa en celo sexual, incendiaré el mundo cuando tu te reconozcas, si, yeah yeah, incendiaré tu hogar cuando estés lejos y ya no podrás volver… y… si, sigue así: no podrás volver y me odiarás y yo te amo yeah”… Quiero decir que esas chicas estaban buenas, ¿como? ¿muy pequeñas? Nooo, tendrían 30 años si, si, digo que representaban 12, es distinto, siempre me fastidian con preguntas estúpidas, eh lo siento amigo… las drogas no son buenas, niños en la casa no las usen… hasta salir del colegio jajajaj yeah.
Y ahora vamos con los comerciales
Te verde… para una noche verde
Cerveza “no se alcoholicen” auspicia a la cooperativa de jubilados
Ahahaaaaaahahaahahhhahahaaoh oho ohio ohaio oooooooooooo!!!!oooooo!!!uuuuaaa
-Quiero beber
-¿Y?
-Dame del tuyo
-¿? Porqué si tienes ahí, todavía te queda ¿?!
-Dame
-Te sientes bien?
-Dame
-¿Que?
-Pienso dejar la banda
-Oye que mierda te pasa
-Bésame
-Ah ya esto es mucho, se acabó, Mark llama a la ambulancia
-Bésame los pies, ¿que entendiste?
-Paúl que bueno que llegas justo en este momento…si, pasa algo raro…si, entiendes no?
-Si, hey, porque le quieres beber el trago, que ocurre men?
-Ustedes no existen son mi alucinación lisérgica JAJAJAJAJAJAJAJA
-Tomo algo?
-Nada, esta limpio, hemos estado aquí desde ayer ensayando y ensayando y ensayando y ensayando y ensayando
-Muy bien aquí llegamos somos los camilleros, donde esta el loquito?!
-¡¿Oiga no le parece que debería tener mas tacto?!
-Quiero beber, dame del tuyo
-Ah ese es, agarralo bien, agarralo de las piernas, tírale el pelo, agarralo!
-Suéltenme maricones!, madre, madre, suéltenme
-Y qué haremos ahora, era el genio de la banda, me alcanzó a decir que se quería marchar
-Hay que avisarle a su madre y a su hermana
-Su hermana no es tu esposa?
-Si es verdad jaja, está ahí en el baño encerrada……(continuará)
Cantemos ohohhhhhhhhhhhhhhhoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooohohohooooooooooooooohohohoohohohohohohoooooooooo
Cantemos más
Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooouooooooooouououououooooooioiaaaaiiiiiiioooooooouuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Basta. Una pésima demostración de poder, cómo quieren hacerse famosos así. Hijos de puta no me van a privar de mi sueño, se acabó, me voy del grupo.
aaaaaaaaooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooouiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiihooohhhhhhhhhhhhhhhhooooooooooooooooooooohohohohoooooooo
De donde sacaste ese auto?
Me lo regalaron
Que? Un auto? Quien te regalo un auto?
Un tipo...john
John?
Sschon, no john, así debe decirse
No te creo
Que cosa? Como se pronuncia?
Mejor cantemos, muchachos a las cuatro
Aaaaaaaaaaaaaaaaaeeeeeeeeeeeeeeeeiiiiiiiiiiiiiiiiiiiioooooooooooooooouuuuuuuuuuuuu
Bien Carl tengo una canción, la do fa... espeeeeerame en la aaaaaventura
Como? Claro que es mía, no estoy jugando
De nuevo, espeeeeeeeeeeerame en la aaaaaaaaaventura
Muy bien grabemos, ¿que? La canción es buena, si, si. No sigue nada, solo letras que hablan de caos y desamor en la pareja contemporánea, no vamos a seguir siempre con canciones de cuna, y tu deja de beber, dame!
Por ultima vez, espeeeeeeeeeeeeeeerame en la aaaaaaaaaaaaventura
No, no se trata de que yo ahora sea el líder, ¡no!, de lo que se trata es que esta canción se la mostré a músicos noruegos y franceses, si, gente de las compañías y ellos dijeron ¡Hey! ¡ahí hay algo!, no se qué pero algo
Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesperame en la revaaaaaaaaaaaaanchaaaaa
No me gusta que comencemos a cambiar las letras, la libertad es lo sagrado en la vida de un artista y conste que los considero como tales
EH EH EH EEEEH EH
La banda salió en las noticias esta tarde:
Periodista: Carl, ¿hasta donde quieres llegar en tu autodestrucción?
Carl: no lo he pensado aún… creo que asesinar a unos cuantos perros y gatos vagabundos sobre el escenario no te ayuda a crear conciencia de lo mal que va el mundo
Nosotros quisimos transformarnos en la oscuridad misma, más diabólica que el mismo mal, pero hemos madurado y creo que… ayer por ejemplo estuve con tres chicas y les decía ¡hey! ¿que edad tienen? ¿12, 13 años?, porqué no son matemáticas, abogadas, pintoras, en vez de estar aquí en una fiesta de rock and roll… desperdiciaron sus vidas, las desperdiciaron…desperdiciaron…eh, el ultimo disco que grabamos, yo hice la mayoría de las letras, una dice algo así… corrígeme paúl… dice “suave princesa en celo sexual, incendiaré el mundo cuando tu te reconozcas, si, yeah yeah, incendiaré tu hogar cuando estés lejos y ya no podrás volver… y… si, sigue así: no podrás volver y me odiarás y yo te amo yeah”… Quiero decir que esas chicas estaban buenas, ¿como? ¿muy pequeñas? Nooo, tendrían 30 años si, si, digo que representaban 12, es distinto, siempre me fastidian con preguntas estúpidas, eh lo siento amigo… las drogas no son buenas, niños en la casa no las usen… hasta salir del colegio jajajaj yeah.
Y ahora vamos con los comerciales
Te verde… para una noche verde
Cerveza “no se alcoholicen” auspicia a la cooperativa de jubilados
Ahahaaaaaahahaahahhhahahaaoh oho ohio ohaio oooooooooooo!!!!oooooo!!!uuuuaaa
-Quiero beber
-¿Y?
-Dame del tuyo
-¿? Porqué si tienes ahí, todavía te queda ¿?!
-Dame
-Te sientes bien?
-Dame
-¿Que?
-Pienso dejar la banda
-Oye que mierda te pasa
-Bésame
-Ah ya esto es mucho, se acabó, Mark llama a la ambulancia
-Bésame los pies, ¿que entendiste?
-Paúl que bueno que llegas justo en este momento…si, pasa algo raro…si, entiendes no?
-Si, hey, porque le quieres beber el trago, que ocurre men?
-Ustedes no existen son mi alucinación lisérgica JAJAJAJAJAJAJAJA
-Tomo algo?
-Nada, esta limpio, hemos estado aquí desde ayer ensayando y ensayando y ensayando y ensayando y ensayando
-Muy bien aquí llegamos somos los camilleros, donde esta el loquito?!
-¡¿Oiga no le parece que debería tener mas tacto?!
-Quiero beber, dame del tuyo
-Ah ese es, agarralo bien, agarralo de las piernas, tírale el pelo, agarralo!
-Suéltenme maricones!, madre, madre, suéltenme
-Y qué haremos ahora, era el genio de la banda, me alcanzó a decir que se quería marchar
-Hay que avisarle a su madre y a su hermana
-Su hermana no es tu esposa?
-Si es verdad jaja, está ahí en el baño encerrada……(continuará)
miércoles, 20 de octubre de 2010
La doble
Una mañana de trópico ella salió del agua
a encontrarse con su doble (que era mi esposa)
y ambas partieron con destino incierto,
mientras yo me encerraba en el baño a no entender nada,
a detener el juicio entre dos soles.
Partieron como un volantín inventado antes que los niños
(en las plazas irán mintiendo que son gemelas)
Y antes que sus siluetas se perdieran
ya en el ocaso
salí a la calle y me detuve en la esquina, observándolas
y sonreí, porque de algún modo sabía
que volver no sería realmente volver
Pasaron muchos años
Yo vivía en otra ciudad, otro país
donde todos éramos extranjeros
Y nadie tomaba fotografías a menos
que estuvieran muy borrachos
Habían pasado años entonces,
yo seguía siendo un extranjero
de mis propios valores
cuando la vi, a una de las dos, por el ventanal
de una tabaquería donde estaba tazando
pipas y billeteras
la vi de la mano de un niño, cruzando la calle azulada
y tendí mi mano hacia el aire
entonces, breve, acotadamente (pensé),
nos cruzamos las miradas
ella me observaba con curiosidad,
y algo dijo entre labios, una palabra
fantasma
(el niño estaba tan abrigado y elegante
con un gamulan en miniatura)
Salí a la calle (¡la ventolera!)
Ella no me conocía, hablaba otra lengua
- ¿Y el doble?, le dije
“Double”, repetí, para que me entendiera
- Oh!, exclamó, ¡the double!, murió la semana pasada,
vivimos encontrándonos y separándonos…
Yo fui, alcanzó a decir, casi inaudiblemente.
- ¿Y tu hijo?
- Es hermoso, es lo único que me importa de el
- ¿Y quien es el padre?
- Un marinero que se hizo poeta
y luego murió
- ¿No me recuerdas?
- Si, una esquina, una mañana de trópico. Estábamos
casados ¿verdad?
- Si, nos sentíamos más seguros juntos
- Ah…ahora solo busco un lugar más hermoso
que el (y apuntó al niño) para que pueda tener
sueños buenos al dormirse
- ¿Porqué te fuiste con la doble?
Pero ya no me entendía, de nuevo hablaba en otra lengua
y me miraba con curiosidad y hasta burla (pensé entonces,
ahora no creo que haya sido así)
El niño la tironeó y el frío azulado era tan heterogéneo (recuerdo
que no sentí miedo sino frío)
tan heterogéneo e impersonal que se me
humedecieron los ojos
Cruzaron la calle y se subieron a un bus.
Yo me quedé parado en esa esquina
con los ojos húmedos, un rato
porque sabía que volver no era
realmente volver.
a encontrarse con su doble (que era mi esposa)
y ambas partieron con destino incierto,
mientras yo me encerraba en el baño a no entender nada,
a detener el juicio entre dos soles.
Partieron como un volantín inventado antes que los niños
(en las plazas irán mintiendo que son gemelas)
Y antes que sus siluetas se perdieran
ya en el ocaso
salí a la calle y me detuve en la esquina, observándolas
y sonreí, porque de algún modo sabía
que volver no sería realmente volver
Pasaron muchos años
Yo vivía en otra ciudad, otro país
donde todos éramos extranjeros
Y nadie tomaba fotografías a menos
que estuvieran muy borrachos
Habían pasado años entonces,
yo seguía siendo un extranjero
de mis propios valores
cuando la vi, a una de las dos, por el ventanal
de una tabaquería donde estaba tazando
pipas y billeteras
la vi de la mano de un niño, cruzando la calle azulada
y tendí mi mano hacia el aire
entonces, breve, acotadamente (pensé),
nos cruzamos las miradas
ella me observaba con curiosidad,
y algo dijo entre labios, una palabra
fantasma
(el niño estaba tan abrigado y elegante
con un gamulan en miniatura)
Salí a la calle (¡la ventolera!)
Ella no me conocía, hablaba otra lengua
- ¿Y el doble?, le dije
“Double”, repetí, para que me entendiera
- Oh!, exclamó, ¡the double!, murió la semana pasada,
vivimos encontrándonos y separándonos…
Yo fui, alcanzó a decir, casi inaudiblemente.
- ¿Y tu hijo?
- Es hermoso, es lo único que me importa de el
- ¿Y quien es el padre?
- Un marinero que se hizo poeta
y luego murió
- ¿No me recuerdas?
- Si, una esquina, una mañana de trópico. Estábamos
casados ¿verdad?
- Si, nos sentíamos más seguros juntos
- Ah…ahora solo busco un lugar más hermoso
que el (y apuntó al niño) para que pueda tener
sueños buenos al dormirse
- ¿Porqué te fuiste con la doble?
Pero ya no me entendía, de nuevo hablaba en otra lengua
y me miraba con curiosidad y hasta burla (pensé entonces,
ahora no creo que haya sido así)
El niño la tironeó y el frío azulado era tan heterogéneo (recuerdo
que no sentí miedo sino frío)
tan heterogéneo e impersonal que se me
humedecieron los ojos
Cruzaron la calle y se subieron a un bus.
Yo me quedé parado en esa esquina
con los ojos húmedos, un rato
porque sabía que volver no era
realmente volver.
domingo, 26 de septiembre de 2010
La jornada transparente
Sentado frente a ella, ahí, encima: jaula
Y ella frente a mí, mirándome a los ojos: jaula
Llévame a una jornada transparente aunque el precio sea el verla niña, y luego vieja, y adolescente, y madura y así, casi al mismo tiempo
Si todos nos miráramos caminar por las calles muy transitadas
Unos a otros por turnos
Yo tendría miedo de que en cualquier momento fueran ya todos
los que al mismo tiempo se detuvieran
y se miraran
Si una reacción reflejo me hiciera entonces romper la detención
y volver a caminar o simplemente no haber parado desde antes
Como un continuo, una vorágine muy personal
Y así la gente siguiera mirándose detenida, a las caras
con ojos mas o menos penetrantes
Para estar más perfectamente solo desearía que comenzara a llover
Y entonces transitaría mas confiado y sereno bajo la lluvia que cae
sobre los observantes y el que pasa por ahí, ¡que soy yo!
Luego todo como un sueño se habría disuelto sin percatarme muy
conscientemente y por las esquinas todo sería denuevo transito y apuro
Pero volviendo atrás, ya solo en el miserable recuerdo, con toda esa
masa anónima que se miró por instantes (solo sigue lloviendo) pienso
que huí cuando la oportunidad se mostró tal cual, pequeña y modesta
O es que tal vez quise ser como un relámpago o secreto hermoso cruzando
entre otro misterio aún más grande,
Eso es, un secreto que atraviesa un misterio que nunca podremos
nombrar u olvidar
Y ella frente a mí, mirándome a los ojos: jaula
Llévame a una jornada transparente aunque el precio sea el verla niña, y luego vieja, y adolescente, y madura y así, casi al mismo tiempo
Si todos nos miráramos caminar por las calles muy transitadas
Unos a otros por turnos
Yo tendría miedo de que en cualquier momento fueran ya todos
los que al mismo tiempo se detuvieran
y se miraran
Si una reacción reflejo me hiciera entonces romper la detención
y volver a caminar o simplemente no haber parado desde antes
Como un continuo, una vorágine muy personal
Y así la gente siguiera mirándose detenida, a las caras
con ojos mas o menos penetrantes
Para estar más perfectamente solo desearía que comenzara a llover
Y entonces transitaría mas confiado y sereno bajo la lluvia que cae
sobre los observantes y el que pasa por ahí, ¡que soy yo!
Luego todo como un sueño se habría disuelto sin percatarme muy
conscientemente y por las esquinas todo sería denuevo transito y apuro
Pero volviendo atrás, ya solo en el miserable recuerdo, con toda esa
masa anónima que se miró por instantes (solo sigue lloviendo) pienso
que huí cuando la oportunidad se mostró tal cual, pequeña y modesta
O es que tal vez quise ser como un relámpago o secreto hermoso cruzando
entre otro misterio aún más grande,
Eso es, un secreto que atraviesa un misterio que nunca podremos
nombrar u olvidar
En la hora
En la hora de la muerte uno dirá algo así
como: “va a volver”, o, “volverá”.
Cosas simples, demasiado simples para
lo que esperamos del momento crucial
Queremos que sea religión de cinco segundos
religión verdadera para todo lo que
fue la vida hasta antes de eso
Que lo explique todo, o que no explique nada
Todo o nada
Y tal vez nuestros labios solo pronuncien
pequeños, acumulados deseos:
“volverá”, “dame tu mano”, o quizás, “después,
en un rato más, mas tarde”
Cosas así, y sin poder decir adiós aunque estemos
junto a alguien antiguo, querido
bien temprano al amanecer, o ya por la tarde
En medio de la noche no, ahí yaceríamos
solos en el aire oscuro y podríamos decir adiós
como: “va a volver”, o, “volverá”.
Cosas simples, demasiado simples para
lo que esperamos del momento crucial
Queremos que sea religión de cinco segundos
religión verdadera para todo lo que
fue la vida hasta antes de eso
Que lo explique todo, o que no explique nada
Todo o nada
Y tal vez nuestros labios solo pronuncien
pequeños, acumulados deseos:
“volverá”, “dame tu mano”, o quizás, “después,
en un rato más, mas tarde”
Cosas así, y sin poder decir adiós aunque estemos
junto a alguien antiguo, querido
bien temprano al amanecer, o ya por la tarde
En medio de la noche no, ahí yaceríamos
solos en el aire oscuro y podríamos decir adiós
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